¿Es necesario ir a la universidad para ejercer como periodista? ¿para qué estudiar periodismo?, ¿por qué el periodismo es una de las profesiones con más intrusismo?, ¿los periodistas nacen o se hacen? Son algunas de las preguntas que muchos jóvenes se plantean antes de dejar las aulas de la facultad y sumergirse de lleno en el mundo laboral.
La carrera de Periodismo se encuentra ahora más que nunca en el "ojo de la tormenta", y existen opiniones para todos los gustos sobre la necesidad o no de acudir a la facultad para convertirse en un profesional de la información.
LAS OPINIONES DE LOS MÁS EXPERTOS
Alfonso Sánchez Tabernero ha hablado al respecto
“la universidad no está para enseñar lo que enseña la profesión, sino para dar los elementos de juicio que ayuden a integrar en el propio criterio la experiencia del oficio. Un periodista lo que necesita es la experiencia, entre otras cosas, y eso sólo se consigue en el trabajo profesional. Ahora bien, para que esa experiencia sea valiosa, un periodista tiene que haber recibido algo. Tiene, por ejemplo, que saber escribir, porque en una redacción no hay un profesor que le enseñe (...). La universidad ni debe formar hombres hechos en serie, sino que debe sacar de cada uno lo mejor. Esto es, la universidad como guía, como fuente de motivación”.
El locutor deportivo,
José Ramón de la Morena apunta que la mejor escuela es la calle y la práctica que uno va adquiriendo
“el caso es que uno no se hace periodista en la facultad. Por ejemplo, en Tecnología de la Información nos enseñaban a manejar el tipómetro y los puntos y resulta que eso ahora no sirve para nada (...) Todo lo que aprendí allí no me ha servido luego. Me daba mucha rabia cada vez que algún profesor nos decía que había que hacerse periodista en la calle. Vale, cabrones, ¡pero entonces no nos tengáis aquí encerrados!”.
En la actualidad, grandes profesionales de los medios han logrado fama y éxito sin haber pisado nunca las aulas universitarias. ¿Quién puede cuestionar la profesionalidad de Carlos Herrera y su gran labor en el Periodismo a pesar de no tener un título que lo acredite como tal? Esto no es intrusismo profesional, estos personajes contribuyen a enriquecer la profesión. Sin embargo, es espeluznante cuando en algún programa “basura” algún “personajillo” casposo estilo Belén Esteban, toda la tropa de ex de Grandes Hermanos o cosa parecida se declara periodista.
El reconocido periodista y escritor
Carlos Herrera, señala que las redacciones de los medios de comunicación son universidades extraordinarias
“en este trabajo vale más la prueba práctica que el solemne cartón universitario. Es verdad que el mejor modo de aprender el oficio periodístico es ejercerlo en una redacción, pero eso ocurre con toda profesiones”.
Del mismo modo, José Antonio Zarzalejos, director del diario español ABC ha declarado en una entrevista
“vienen con mejor formación académica pero menor bagaje vital y menores experiencias de la realidad (...) Es que yo impugno el sistema universitario. Todavía no he llegado a comprender por qué los periodistas tienen que ser licenciados en Ciencias de la Información. Yo me considero un periodista, radicalmente periodista, y vengo de una formación jurídica”
LA IMPORTANCIA DE LA PROFESIÓNDesde el nacimiento del periodismo -en años remotos- hasta nuestros días se ha configurado de vital importancia en la sociedad dado el rol que desempeña en ella.
El periodismo ejerce un papel básico en la sociedad, al ilustrarla, orientarla diariamente y salir en su defensa cuando se pretende destruir los valores esenciales que la integran. No son únicamente las tradicionales funciones de informar y opinar que tiene el periodismo; a ellas hay que agregar hoy, la de entretener.
Ante este arduo panorama, son los propios periodistas quienes deben determinar quién es periodista y quién no lo es, estableciendo unas normas exigentes que eviten que cualquiera pueda declararse periodista, como así ocurre en la actualidad.
Cabe destacar que dentro del oficio hay grandes profesionales que hacen del periodismo su forma vida.
La profesión periodística atraviesa por duros momentos, en los que las presiones políticas o económicas están a la orden del día, pero también destruyen la profesión todos aquellos informadores que carecen de la vocación necesaria para ejercer este trabajo.
Sólo aquellos que aman el periodismo podrán sacar adelante este gremio que está en crisis. Volvamos a darle a la profesión el romanticismo de antaño, hagamos que enamore, que ilusione.